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Pbro. Luis M. Landa, Lic. Abraham Huberman,
Sheij Abdur Rahman y equipo pre.si.sar
Jornadas de
Tanatología - Nov / 03 |
Quien
ha soportado presiones personales o del medio en que vive,
el que ha padecido alguna dolencia grave o ha tenido algún familiar enfermo, sabe de la carga emocional
que acompaña estas situaciones. Y también sabe
de la necesidad de una prevención psico-física
adecuada, o una compañía esclarecedora para entenderlas;
la contención indispensable para transitar momentos de
crisis, el apoyo para rehabilitarse y continuar la vida cotidiana
sin temores ni prejuicios, o quizá para aceptar lo inevitable.
Humanización
de la Salud es un movimiento
que definiría básicamente cualquier práctica
terapéutica como un "acto de servicio". La convergencia
de dos seres pares, que se encuentran para ayudar al que más
lo necesita en esa coyuntura.
El
terapeuta, aportando sus conocimientos, creatividad y trato
compasivo, y el paciente, pudiendo depositar su confianza,
respetando y sintiéndose merecedor de respeto, e intentando
cooperar dentro de las posibilidades de su dificil situación.
Dado
que las ciencias se tornan cada vez más fragmentarias
por el vertiginoso avance de la tecnología, y se privilegia
la razón como único método veraz de aproximación,
es indispensable hacer un llamamiento a nuestros profesionales
acerca de una nueva visión que incluya además
de lo racional, la intuición, las emociones y los sentimientos
propios y del paciente.
Es
imposible desarmar la coraza emocional del enfermo y tener
esa llegada que despertará su confianza, si el terapeuta
está "encorsetado" en sus condicionamientos, escuelas,
técnica, o en su creencia que, manteniendo distancia
afectiva manejará mejor la situación y no quedará sujeto
a los sufrimientos.
Humanización
de la Salud involucra
además el trabajo interdisciplinario en
beneficio del consultante y del equipo. Esta postura plantea
la posibilidad de escuchar y ser escuchado, aprender y enseñar
en un ámbito enriquecedor de respeto y paridad por todas
las disciplinas que participen.
En
este aspecto, la inclusión de temas de Bioética
y el ejercicio del diálogo es el hallazgo de un nuevo
estilo menos personalista, buscador de verdades ajustadas a
cada caso y a sus tiempos.
Por último, Humanización
de la Salud es
también un llamado al profesional a cuidar y cuidarse,
a permitirse la posibilidad de reflexionar sobre
sus límites, y a poder enseñar la salud a partir
de un modelo de coherencia propia.
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